El personaje más célebre de Cervantes fundamenta su personalidad en las novelas de caballerías, pasando de ser un hidalgo a intentar convertirse en uno de los protagonistas de dichas novelas. Sin embargo, la creación del Quijote persigue como finalidad la parodia del género caballeresco. ¿Puede decirse entonces que Don Quijote de la Mancha era una caballero? Para responder a esta pregunta, es necesario conocer los rasgos del caballero y los de Don Quijote, que serán presentados en este trabajo con su consiguiente conclusión.
Antes que nada, ¿de dónde sale el personaje del caballero?
El caballero es un personaje propio de la Edad Media. Las novelas de caballerías son un género literario que el caballero protagoniza, y es un género que nace en el siglo XV y alcanza su máximo esplendor con el ciclo de Amadís de Gaula, en el siglo XVI. En este género se mezcla realidad e imaginación, y el caballero lucha por conseguir el amor de su dama; además, refleja los temas y actitudes comunes en la Edad Media, como la defensa del honor, la idealización de la mujer y el ejercicio individual de la justicia. La importancia de este tipo de novela reside en la acción, y no en la psicología de los personajes.
¿Qué rasgos definen al caballero?
El caballero es el protagonista de una historia llena de peligros y adversidades, una historia en la que la búsqueda de aventuras convertirá en héroe al caballero. Este defiende unos ideales, especialmente los relacionados con el concepto de "justicia", y una actitud con mucha pasión, y se muestra dispuesto a batallar contra aquellos que desprecien su manera de vivir. Vence a criaturas sobrenaturales y hace de su vida una cadena de hazañas que demuestran la valentía con la que se enfrenta a los hechos.
Permanecerá acompañado por su fiel escudero y contará con el apoyo de su dama (de quien está perdidamente enamorado y cuyo pensamiento le permite mantenerse fuerte) y de un ser enigmático que le brindará protección.
Cabe destacar la exaltación del sentimiento cristiano, el honor, el amor idealizado y la devoción hacia la dama; la lealtad será su virtud fundamental, y la confianza en sí mismo evitará que dude acerca de su destreza para las armas, pudiendo batallar con una clara visión de su victoria.
Este personaje encarna a la justicia y finaliza la historia de la novela con su triunfo, aunque quizás un rasgo más llamativo es que viaja por reinos y lugares idealizados e inexistentes.
¿Qué caracteriza a Don Quijote de la Mancha?
Es un hombre soñador y defensor de la justicia, de los más débiles, del honor y del amor. Es descuidado en cuanto a su salud respecta, pero es un personaje atento hacia los demás. Busca aventuras en compañía de Sancho Panza, y el amor de una Dulcinea (su "amada") idealizada.
Nadie le nombra caballero: su nombre real es Alonso Quijano, hidalgo de unos cincuenta años, ferviente lector de novelas de caballerías.
¿Coinciden por completo Don Quijote y el arquetipo del caballero? ¿Es Don Quijote, por tanto, un caballero?
A diferencia de los caballeros, Don Quijote de la Mancha no nace en una familia propiamente noble, si bien es cierto que se trata de un hidalgo. Más allá del anacronismo de las novelas de caballería, así como las ideas medievales, existe una serie de singularidades en el personaje creado por Cervantes que hacen de él más bien una parodia, un intento "fallido" de caballero, que una imitación lograda de tal arquetipo.
Don Quijote se encuentra en una situación real, falta de ficción, rodeado de personajes que piensan negativamente acerca de la idea de convertirse en caballero. Nos encontramos ante un contexto en el que se piensa que los caballeros novelescos son personajes inimitables debido a sus hazañas imaginarias y sus viajes por mundos totalmente idealizados. Don Quijote suple la carencia de "magia" con una obsesión por los libros caballerescos, que le conduce a la pérdida de cordura y, más adelante, a la pérdida del optimismo.
Cabe destacar que en la novela de Cervantes la evolución psicológica de los personajes cuenta con una cierta importancia, y este hecho rompe con el género parodiado, pues Don Quijote sufre una sanchificación, y Sancho Panza, una quijotización.
En conclusión, podemos decir que Don Quijote no es un caballero por las diferencias expuestas; estaríamos tan solo ante una parodia, pero sin dejar de admirar la complejidad del argumento en el que se desarrolla y la importancia que este personaje ha tenido en la literatura castellana, e incluso en la universal.
Fuentes:
▪ Rincón castellano: http://www.rinconcastellano.com/renacimiento/quijote_novcab.html
▪ Portal de Educación de la Junta de Castilla y León: https://www.educa.jcyl.es/educacyl/cm/gallery/Recursos%20Infinity/tematicas/webquijote/per_quijote.html
▪ Manga de Don Quijote de La Mancha, de la editorial La otra h.
Por Elisa Gutiérrez Romero, 1°B Bach.
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